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Cuestionario de cribado publicado: no constituye un diagnóstico
PHQ-9 – Depresión recurrente
Utilice el PHQ-9 para describir los síntomas depresivos de las últimas dos semanas. Los antecedentes de episodios y los cambios respecto a sus periodos habituales de bienestar requieren una evaluación clínica aparte; no forman parte de la puntuación.
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Para personas adultas de 18 años o más. Esta autoevaluación no permite diagnosticar ni descartar un trastorno. Si le preocupa la salud mental de un menor, es necesaria una evaluación profesional adecuada a su edad.
Durante las últimas 2 semanas, ¿con qué frecuencia le han molestado los siguientes problemas?
Contexto adicional: no se incluye en ninguna puntuación del cuestionario
PHQ-9: Robert L. Spitzer, Janet B.W. Williams, Kurt Kroenke y colaboradores, con una subvención educativa de Pfizer. Los materiales de PHQ Screeners permiten su reproducción, presentación, distribución y uso electrónico. Las puntuaciones describen los síntomas comunicados; no constituyen un diagnóstico ni una evaluación de la seguridad de la persona. Instrumento original e información sobre la puntuación.
Qué intenta aclarar la evaluación
El profesional explora si está atravesando un nuevo episodio depresivo, si presenta síntomas que nunca remitieron del todo, un cambio relacionado con la medicación u otra dificultad. Los antecedentes de depresión son importantes, pero no deben convertirse en la explicación automática de todos los síntomas posteriores. La salud física, el sueño, la ansiedad, el consumo de sustancias y las circunstancias vitales también pueden ser relevantes. La guía sobre depresión del NIMH explica por qué el diagnóstico va más allá de contar síntomas.
Puede solicitar una evaluación durante una etapa difícil o cuando se encuentra mejor y desea un plan de prevención. Indique cuál de estas situaciones se ajusta más a su caso. Una consulta útil debe identificar la prioridad inmediata y qué información adicional se necesita, en lugar de asumir que todas las personas con depresión recurrente requieren la misma secuencia de citas o la misma intensidad de tratamiento.
Trace una cronología de los episodios y de los periodos entre ellos
Anote algunas referencias aproximadas: cuándo comenzó una etapa difícil, cuánto duró, qué síntomas destacaron y cuándo se produjo una mejoría considerable. Incluya cómo afectó al trabajo, las relaciones, el sueño y el cuidado personal. Si no sabe con certeza si una etapa anterior fue una depresión, márquela como incierta en lugar de atribuirle un diagnóstico retrospectivo.
Los intervalos entre episodios aportan tanta información como los propios episodios. ¿Recuperó su energía habitual y su capacidad de disfrutar, o continuaron algunas dificultades? ¿Hubo meses en los que se encontró bien, o solo mejorías breves? Esto ayuda a distinguir los episodios recurrentes de un patrón más persistente. La guía sobre depresión persistente explica una evolución relacionada, pero diferente. Un profesional puede valorar los posibles solapamientos sin forzar los antecedentes para encajarlos en una categoría simple.
Describa el cambio actual respecto a su estado habitual reciente
En lugar de compararse solo con el peor episodio anterior, explique qué ha cambiado respecto al último periodo de relativa estabilidad. Quizá se haya alterado el sueño, le resulte más difícil relacionarse o esté volviendo la desesperanza. Mencione qué sigue pudiendo hacer y qué le exige ahora un esfuerzo adicional. Esperar hasta que los síntomas sean tan intensos como lo fueron antes puede retrasar una revisión útil.
Un factor de estrés reciente puede ser importante sin explicarlo todo. Quizá esté afrontando una enfermedad, un duelo, presión laboral o un cambio de medicación. El profesional puede valorar la secuencia temporal y el patrón general. No necesita decidir si el cambio tiene una explicación suficientemente comprensible como para no ser depresión, ni si es lo bastante grave como para merecer atención. Son cuestiones que se deben explorar, no requisitos para acceder a la atención.
Qué pueden aportar los cuestionarios de cribado y cuáles son sus límites
Un instrumento como el PHQ-9 describe determinados síntomas durante un periodo reciente. Si se repite con una periodicidad acordada, puede ayudar al profesional a seguir los cambios comunicados. No establece el número de episodios anteriores, no predice cuándo se producirá otro ni determina si un cambio actual es una recaída. La página del PHQ-9 explica por separado la puntuación y sus límites.
La ficha de esta página no tiene puntuación de forma deliberada. Una cronología y un cuestionario de síntomas recientes responden a preguntas distintas. Utilice cualquiera de ellos solo si facilita la conversación clínica. Repetir pruebas para buscar tranquilidad puede convertirse en una carga, especialmente si teme que la depresión vuelva. Acuerde con su profesional qué seguimiento resulta útil y qué cambios deben motivar un contacto, independientemente de la puntuación.
Revise con precisión el tratamiento y los cambios de medicación
Lleve los nombres de los medicamentos que toma actualmente y, cuando sea posible, un breve registro de los tratamientos anteriores. Anote los beneficios, los efectos adversos, las interrupciones y los cambios recientes. La reaparición de síntomas tras reducir la medicación requiere una interpretación cuidadosa; no debe atribuirse automáticamente ni a la retirada de la medicación ni a un nuevo episodio. El momento de aparición y la naturaleza de los síntomas pueden ayudar al profesional que prescribe a evaluar lo que está ocurriendo.
No modifique la medicación para comprobar una posible explicación. Si sus antecedentes son complejos, pregunte si sería útil consultar los informes existentes o contactar con un profesional que le atendió anteriormente. Distinga entre un tratamiento que no fue eficaz y otro al que resultó difícil acceder o que no toleró bien. Las recomendaciones de NICE sitúan la revisión del tratamiento y las decisiones compartidas dentro de una evaluación más amplia, en lugar de reducir el plan al resultado de un cuestionario.
Incluya los periodos de mayor energía y otras posibles explicaciones
El profesional puede preguntar por periodos de ánimo inusualmente elevado o irritable, mayor actividad, impulsividad y menor necesidad de dormir. Estas experiencias pueden ser importantes para distinguir la depresión unipolar de los trastornos bipolares. Menciónelas aunque en su momento le parecieran positivas o productivas. El recurso del NIMH sobre el trastorno bipolar explica por qué importa conocer la evolución más amplia del estado de ánimo.
Otras preguntas pueden referirse a enfermedades físicas, dolor, trastornos del sueño, ansiedad o consumo de sustancias. El objetivo no es poner en duda la depresión anterior, sino evitar que pase inadvertido algo que influya en la atención actual. Puede expresar sus dudas sobre un síntoma o un diagnóstico previo sin tener que resolverlas por su cuenta antes de que el profesional valore el conjunto.
Incorpore las observaciones de la familia con límites claros
Una persona cercana puede notar cambios en el sueño, el aislamiento o las rutinas diarias. Con su consentimiento, estas observaciones pueden ser útiles, especialmente si le cuesta recordar un episodio anterior. Mantenga la distinción entre observaciones y conclusiones: decir que dejó de responder a los mensajes no es lo mismo que afirmar que ha sufrido una recaída. El profesional también debe escuchar su propio relato.
Hable sobre quién puede asistir, qué información se puede compartir y si desea que parte de la cita sea a solas. La persona que paga el tratamiento no recibe automáticamente todos los detalles. El apoyo a las familias puede ayudar a sus familiares con sus propias preocupaciones. Su participación debe facilitar la atención, no convertir las relaciones en una vigilancia continua de su estado de ánimo o del cumplimiento de un plan.
Pida un plan que contemple la recuperación y los cambios futuros
Al terminar la evaluación, pregunte qué cree el profesional que está ocurriendo ahora, qué sigue siendo incierto y cuál es el siguiente paso recomendado. Si el episodio actual necesita tratamiento, aclare el enfoque, las funciones de cada profesional, la frecuencia inicial de las citas y la fecha de revisión. Si actualmente se encuentra bien, la atención puede centrarse en el mantenimiento, los síntomas que persisten y una respuesta práctica ante las primeras señales de alerta.
La guía sobre tratamiento y prevención explica estos distintos objetivos. Pregunte qué cambios requieren adelantar el contacto y quién responde cuando su profesional habitual no está disponible. Un plan de prevención debe ser lo bastante breve para poder utilizarlo y lo bastante concreto para saber cómo actuar. No debe dar a entender que completar una lista de comprobación garantiza su seguridad o evita todas las recurrencias.
Las situaciones urgentes tienen prioridad sobre completar las notas
Si existe la posibilidad de que actúe según sus pensamientos suicidas, no puede mantenerse a salvo, está descuidando gravemente sus necesidades básicas, presenta una confusión marcada o tiene otra urgencia médica, busque ayuda urgente a través de los servicios de emergencias de su zona o de un servicio de urgencias. No espere a terminar una cronología ni a repetir una herramienta de cribado. Los antecedentes no restan importancia a una emergencia actual ni demuestran que pueda afrontarla de la misma manera que antes.
Si los síntomas empeoran sin que exista un peligro inmediato, contacte con un profesional adecuado y explique el cambio de forma directa. Ningún profesional lee esta ficha y la herramienta no envía alertas. Las solicitudes ordinarias de evaluación pueden ayudar a organizar la atención, pero no deben utilizarse en lugar de los servicios de urgencias. Puede llevar unas notas breves más adelante, una vez atendidas las necesidades inmediatas.
Preguntas frecuentes sobre la evaluación de la depresión recurrente
¿Puede esta herramienta predecir mi próximo episodio depresivo?
No. Organiza las observaciones sin hacer predicciones, asignar puntuaciones ni ofrecer una interpretación clínica. Un profesional puede utilizar los antecedentes para hablar sobre prevención y seguimiento adecuado, pero ninguna ficha puede determinar cuándo se producirá una recurrencia en su caso ni garantizar que los síntomas no vuelvan. Las notas son una preparación opcional, no una herramienta de predicción.
¿Necesito fechas exactas de cada episodio?
No. Las fechas aproximadas y las referencias generales a acontecimientos de su vida son útiles si eso es lo que recuerda. Indique las dudas en lugar de adivinar. Los informes anteriores pueden ayudar si dispone de ellos, pero la evaluación no debe aplazarse únicamente porque su documentación esté incompleta. Su experiencia actual sigue siendo un punto de partida importante.
¿Puedo solicitar una evaluación cuando me encuentro bien?
Sí. Una consulta puede centrarse en la evolución anterior, las dudas pendientes y la planificación de la prevención. Explique que su objetivo es comprender el mantenimiento o las futuras señales de alerta, en lugar de tratar un episodio activo. El profesional debe adaptar la conversación a ese objetivo, sin asumir que toda cita tiene que conducir a más tratamiento.
¿Una puntuación más alta demuestra que la depresión ha vuelto?
No. Un cambio en una medida de síntomas debe interpretarse en su contexto, teniendo en cuenta el sueño, las enfermedades, el estrés y los cambios de tratamiento. El profesional considera el patrón y su repercusión, no solo una cifra. La guía para comprender la depresión recurrente explica por qué es necesario distinguir con cuidado entre recaída, recurrencia y síntomas persistentes.
¿Se guardarán mis notas en una ficha de paciente?
No. Esta ficha no crea un registro, no envía mensajes ni incorpora las respuestas al buzón de consultas. Puede optar por descargar una copia privada. Compártala únicamente a través de un canal acordado con el profesional. Al cerrar o salir de la página se borra la información de la herramienta contenida en ella; los archivos descargados permanecen bajo su control.
¿A qué debería conducir la evaluación?
A una explicación clara de lo que se entiende sobre su situación actual, de cualquier evaluación adicional, de las opciones adecuadas y de la próxima revisión. Puede conducir al tratamiento de un episodio, a la planificación del mantenimiento o a otra evaluación médica. No debería asignarle automáticamente a un programa por sus antecedentes ni exigir una puntuación concreta para tomar en serio sus preocupaciones.
Recursos y referencias
NIMH: depresión y evaluación clínica. NICE NG222: revisión del tratamiento y prevención de recaídas. NIMH: trastorno bipolar y cronología del estado de ánimo. Esta ficha original no es un instrumento validado de diagnóstico ni de predicción de recaídas.