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Si la vida de alguien corre peligro, se ha producido una lesión grave o una sobredosis, o no se puede garantizar la seguridad, llame ahora a los servicios de emergencias locales. En el Reino Unido, llame al 999 o acuda a un servicio de urgencias. No espere a recibir un presupuesto de tratamiento, completar un cuestionario ni obtener una respuesta a través de una página web. Una vez atendidas las necesidades inmediatas, un equipo clínico puede evaluar qué apoyo y tratamiento son adecuados. Esta guía explica esas vías de atención, pero no puede elegir el entorno asistencial ni gestionar una emergencia por usted. Las consultas a VAYEMA son un canal de contacto ordinario, no un servicio de respuesta a crisis.
Utilice la vía que pueda responder a la necesidad actual
El peligro inmediato requiere la intervención de los servicios de emergencias. Ante una necesidad urgente de salud mental sin una emergencia inmediata, contacte con el equipo que ya le atiende, un servicio de atención primaria urgente o el servicio local correspondiente. Las indicaciones del NHS en Inglaterra incluyen llamar al 111 y seleccionar la opción de salud mental. Los servicios y las formas de acceso varían en otros lugares, por lo que debe utilizar la vía adecuada para el lugar donde se encuentre.
Explique directamente qué le preocupa y pregunte qué evaluación se está organizando. No necesita determinar un diagnóstico antes de solicitar atención. Si la situación pasa a ser inmediatamente peligrosa mientras espera, recurra a los servicios de emergencias en lugar de seguir con un proceso ordinario de solicitud de cita. Un mensaje que confirma la recepción de una consulta no equivale a que un profesional clínico haya evaluado a la persona o asumido la responsabilidad de ofrecer una respuesta urgente.
Puede ser necesaria una evaluación médica y de salud mental conjunta
Una crisis puede incluir lesiones, efectos de la medicación, abstinencia, una enfermedad aguda u otros problemas físicos junto con el malestar emocional. El equipo debe considerar estas posibilidades en lugar de dar por hecho que un diagnóstico psiquiátrico conocido lo explica todo. La confusión de aparición repentina, por ejemplo, requiere una respuesta médica adecuada. Facilite la información relevante directamente a los profesionales que atienden a la persona y siga las instrucciones de los servicios de emergencias.
Las indicaciones del NHS señalan que la confusión de aparición repentina requiere una evaluación médica inmediata. Un cuestionario de autoevaluación en línea no puede distinguir todas las causas ni determinar que sea seguro esperar. Si intervienen varios equipos, pregunte quién coordina la atención y cómo se compartirá la información. No se debe dejar a una persona en una situación clínica aguda la responsabilidad de resolver instrucciones contradictorias.
El entorno asistencial debe elegirse tras la evaluación
Algunas personas necesitan una evaluación o un tratamiento hospitalario; otras pueden recibir apoyo intensivo en la comunidad o de un equipo de intervención en crisis cuando sea clínicamente adecuado. La decisión depende de las necesidades actuales, los problemas médicos, el apoyo disponible y lo que el servicio pueda ofrecer. Ni las preferencias de una persona ni una puntuación de riesgo obtenida en línea permiten establecer que un entorno concreto sea seguro en cualquier circunstancia.
Un alojamiento privado, un centro de retiro o un programa ambulatorio ordinario no están necesariamente preparados para una emergencia. Pregunte por sus capacidades clínicas solo después de haber obtenido ayuda inmediata. Durante una crisis aguda, no viaje en lugar de buscar atención local. Un traslado posterior, cuando sea adecuado, requiere coordinación entre los profesionales clínicos que atienden a la persona y los que la recibirán, con responsabilidades claras; no basta con organizar el alojamiento.
Pida que le expliquen el plan de atención inmediata
El equipo debe explicar qué necesita atención ahora, qué aspectos siguen sin estar claros y qué actuaciones se recomiendan. Estas pueden incluir observación, evaluaciones adicionales, tratamiento de un problema médico o contacto con servicios especializados de salud mental. Puede solicitar información en un formato que comprenda, con un servicio de interpretación u otro apoyo para la comunicación cuando sea necesario.
Un plan resulta más útil cuando las responsabilidades están claras. ¿Quién organizará la siguiente evaluación? ¿Qué ocurre si una derivación se rechaza o se retrasa? ¿Con quién debe contactar si los síntomas empeoran? Ni la persona ni quien le presta apoyo deberían tener que deducir estos detalles de una indicación general de buscar ayuda. Explique cuanto antes las dificultades prácticas para que el equipo pueda valorar una alternativa accesible.
El tratamiento debe abordar las dificultades identificadas en la evaluación
La palabra «crisis» puede describir cuadros clínicos muy distintos. El tratamiento puede incluir atención psicológica, medicación para un problema identificado, tratamiento físico o apoyo ante dificultades prácticas. La recomendación debe explicar la finalidad de cada componente. No existe un medicamento ni una terapia universal para las crisis que pueda elegirse a partir de un artículo sin conocer la situación individual.
Pregunte al profesional clínico correspondiente por los beneficios, los riesgos, los controles necesarios y la revisión del tratamiento. No tome medicación de otra persona, añada sedantes ni modifique la medicación prescrita para afrontar un cambio agudo sin causa conocida. Si el tratamiento parece coincidir con un empeoramiento de los síntomas, contacte cuanto antes con el equipo clínico; el peligro inmediato requiere atención de emergencia. Una página web de información general no puede decidir si una persona debe continuar, suspender o modificar la medicación prescrita.
Un plan de seguridad práctico complementa la atención, pero no la sustituye
Un plan de seguridad elaborado de forma conjunta puede identificar señales de alarma, acciones útiles, personas de confianza y vías de atención profesional cuando aumenta el malestar. Debe tener en cuenta las barreras reales de acceso y los periodos en los que los servicios habituales no están disponibles. Un plan que depende de alguien con quien no se puede contactar o de una relación insegura no resulta útil por el mero hecho de estar escrito.
NICE recomienda elaborar conjuntamente un plan de seguridad en la atención tras una autolesión. Una promesa de no actuar no sustituye la evaluación ni el apoyo, y un plan no puede garantizar la seguridad. Hable con el equipo sobre el entorno y las medidas adecuadas para hacerlo más seguro. Si surge peligro pese al plan, recurra a la atención urgente o de emergencia en lugar de repetir indefinidamente una medida que no funciona.
Los problemas prácticos también pueden requerir otros servicios
Los problemas de vivienda o económicos, el maltrato, las responsabilidades de cuidado o la falta de acceso a la atención sanitaria pueden contribuir al malestar y afectar a la recuperación. Estas dificultades no deben reducirse a la necesidad de pensar en positivo. Un profesional clínico puede ayudar a identificar el apoyo pertinente, mientras que el especialista adecuado aborda las cuestiones jurídicas, económicas, de protección frente a daños o de atención social.
Pregunte qué se ha gestionado realmente en lugar de dar por hecho que una lista de organizaciones equivale a una derivación ya tramitada. Al mismo tiempo, la atención a los síntomas actuales no debe esperar hasta que se resuelvan todos los problemas externos. Un plan coordinado puede responder al malestar mientras se organiza el apoyo práctico, con funciones claras y teniendo en cuenta lo que la persona puede gestionar de forma realista.
Las personas de confianza que prestan apoyo necesitan límites y orientación claros
Con el acuerdo pertinente, una persona de apoyo puede ayudar a establecer contacto, acompañar a una cita, comprender las indicaciones o interesarse después por cómo se encuentra la persona. Debe saber qué función resulta útil y qué sigue siendo responsabilidad de los profesionales. Ningún familiar o amigo debería convertirse en la única vía de acceso a la atención ni tener que asumir una supervisión clínica sin apoyo.
El NIMH fomenta el contacto y el seguimiento junto con la ayuda profesional. La participación de otras personas debe valorarse con cuidado cuando las relaciones son inseguras o existe control sobre la persona. Pregunte cómo pueden abordarse en privado las cuestiones que le preocupan y qué límites tiene la confidencialidad. Quienes prestan apoyo también deben proteger su propia seguridad y contactar con los servicios de emergencias en lugar de intentar gestionar una situación peligrosa por su cuenta.
El seguimiento forma parte del tratamiento, no es un complemento opcional
Antes de salir de un servicio asistencial, aclare cuál será el próximo contacto, si está confirmado y quién se encarga de organizarlo. Pregunte cómo llegarán los informes y la información relevante al siguiente profesional clínico. Una carta de derivación no significa automáticamente que haya una cita disponible. Explique las barreras relacionadas con el transporte, el idioma, el coste, la privacidad o una discapacidad que podrían impedir seguir el plan.
Durante el seguimiento, comente qué ha cambiado, incluida cualquier reaparición de los síntomas o dificultad para seguir el plan. Una mejoría durante una evaluación no significa que deban desestimarse las preocupaciones posteriores. Puede ser necesario revisar el entorno asistencial o la intervención. Si vuelve a haber peligro inmediato, recurra a los servicios de emergencias en lugar de esperar a la siguiente cita programada o a una respuesta administrativa.
Distinga el apoyo mediante la escucha de la respuesta de emergencia
El apoyo emocional puede ser útil cuando se siente a solas o necesita hablar con alguien mientras se organiza la atención a más largo plazo. Samaritans ofrece apoyo gratuito mediante la escucha en el 116 123 en el Reino Unido e Irlanda. Este apoyo puede complementar el tratamiento, pero no sustituye la atención de emergencia ante lesiones graves, sobredosis o la imposibilidad de garantizar la seguridad.
La página de evaluación que acompaña a esta guía contiene preguntas opcionales que solo deben utilizarse después de haber contactado con la ayuda adecuada. No supervisa el malestar, no determina el riesgo ni sirve para solicitar una cita. No la utilice para posponer una llamada directa. El objetivo es establecer un contacto real con el servicio adecuado, seguido de un plan claro para las necesidades actuales y la siguiente etapa de atención.
Preguntas frecuentes
¿Una evaluación por crisis conduce siempre a un ingreso hospitalario?
No necesariamente. Un profesional clínico debe valorar las necesidades médicas, la seguridad actual, el apoyo y los servicios disponibles. Puede ser necesaria la atención hospitalaria, mientras que algunas personas pueden recibir un apoyo adecuado en la comunidad. Una puntuación obtenida en línea o un artículo no pueden decidir el entorno asistencial para una situación individual.
¿Un programa de tratamiento privado puede sustituir a los servicios de emergencias?
No de forma automática. Es necesario evaluar sus capacidades y su idoneidad, y los procesos ordinarios de admisión no constituyen atención inmediata ante una crisis. Cuando sea necesario, obtenga primero ayuda de los servicios de emergencias locales. Cualquier traslado posterior o admisión en un programa debe coordinarse clínicamente, no utilizarse para retrasar un tratamiento urgente.
¿Existe un único tratamiento para una crisis de salud mental?
No. Una crisis puede implicar distintos problemas de salud y circunstancias. El equipo debe evaluar las necesidades y explicar la finalidad de cada intervención. Puede ser adecuado un tratamiento médico, atención psicológica, apoyo práctico o una combinación de ellos; no se debe modificar la medicación prescrita a partir de consejos generales en línea.
¿Tener un plan de seguridad significa que no es necesaria la ayuda de emergencia?
No. Un plan complementa la atención, pero no garantiza la seguridad. Si surge peligro, utilice el servicio urgente o de emergencias adecuado, aunque ya exista un plan. Pregunte al equipo qué hacer cuando una estrategia o una persona de contacto habitual no están disponibles o no resultan útiles.
¿Qué debo comprobar antes de salir de una cita?
Aclare qué ocurrirá después, quién es responsable, si el seguimiento está confirmado y cómo obtener ayuda si la situación empeora. Explique las barreras para seguir el plan. Una recomendación escrita no equivale a disponer de un servicio accesible ya organizado.
¿Debo esperar a que VAYEMA responda a una consulta durante una crisis?
No. Las consultas a través de la web no ofrecen atención de emergencia supervisada. Contacte directamente con el servicio local adecuado y recurra a los servicios de emergencias cuando la vida o la seguridad inmediata estén en riesgo. Las opciones de tratamiento ordinario pueden valorarse una vez evaluadas y atendidas las necesidades urgentes.
Recursos y referencias
[1] NHS: Ayuda urgente para la salud mental
[2] NHS: Confusión de aparición repentina
[3] NICE: Evaluación tras autolesiones y planificación de la seguridad
[4] NIMH: Cinco pasos para ayudar a alguien con pensamientos suicidas