Updated
El malestar relacionado con la fertilidad puede incluir incertidumbre, tristeza, rabia, duelo o la sensación de que la vida cotidiana gira en torno a un resultado que no puede controlar. Puede que esté estudiando su fertilidad, recibiendo tratamiento, acompañando a su pareja o considerando otro camino. No hay una única respuesta emocional correcta ante estas experiencias. Esta guía le ayuda a comprender las presiones y a decidir qué apoyo podría resultarle útil. No diagnostica infertilidad, no predice un embarazo ni sugiere que estar más relajado le haría responsable de un resultado diferente.
¿Qué significa el malestar relacionado con la fertilidad?
Esta expresión describe las dificultades emocionales vinculadas a las preocupaciones y decisiones sobre la fertilidad. No es un diagnóstico independiente que tengan todas las personas que reciben atención en fertilidad, ni exige haber pasado por un tratamiento concreto. La OMS reconoce el impacto social y psicológico de la infertilidad, incluidos el estigma, la ansiedad y la baja autoestima, y señala que la atención en fertilidad es relevante para personas y circunstancias muy diversas. [1]
Su experiencia puede incluir un diagnóstico médico, incertidumbre antes de recibir un diagnóstico, preocupación por el paso del tiempo o decisiones sobre si buscar tratamiento. Puede hablar de su malestar sin tener que demostrar que su situación es tan difícil como la de otra persona. Una conversación útil explora qué significa esta experiencia para usted, a qué aspectos de su vida está afectando ahora y qué preguntas ayudarían a que el siguiente paso fuera más claro.
La incertidumbre puede ser difícil incluso cuando no ocurre nada visible
Piense en el tiempo entre citas, en la espera de información o en intentar planificar la vida cotidiana sin saber qué traerá el mes siguiente. Son ejemplos de presiones que conviene describir, no síntomas que impliquen automáticamente un trastorno. Puede sentirse relativamente estable en una etapa y desbordado en otra. Las recomendaciones de ESHRE sobre atención psicosocial reconocen que las necesidades pueden cambiar a lo largo del proceso de tratamiento de fertilidad. [2]
Puede ser útil distinguir entre la información que falta y lo que todavía no se puede saber. Quizá necesite una explicación más clara de una cita, una vía de contacto fiable o tiempo para hablar de la incertidumbre, en lugar de seguir buscando predicciones. Pregunte al profesional correspondiente qué cuestiones se pueden responder ahora. El apoyo emocional no debe pretender eliminar toda la incertidumbre ni ofrecer una certeza que la evaluación médica no puede proporcionar.
El estrés no es motivo para culparse por los resultados del tratamiento
El consejo de relajarse puede hacerle sentir responsable de un resultado desfavorable. La HFEA señala que la evidencia no demuestra que las personas con niveles más altos de estrés tengan menos probabilidades de tener un bebé mediante un tratamiento de fertilidad. Eso no significa que el estrés carezca de importancia, sino que el apoyo emocional debe ofrecerse para favorecer el bienestar, no como una promesa de aumentar las probabilidades de embarazo. [3]
No necesita vigilar si siente suficiente esperanza ni ocultar las emociones difíciles para proteger el resultado. Un profesional médico de fertilidad puede responder a las preguntas médicas, mientras que un profesional de apoyo psicológico puede ayudarle a dar espacio a lo que está viviendo durante el proceso. Pida información sobre la evidencia cuando se presente un servicio como una forma de mejorar la fertilidad mediante el pensamiento positivo, la liberación emocional o una reducción garantizada del estrés. El apoyo no debe añadir otro motivo para culparse.
El duelo y la decepción pueden adoptar distintas formas
Un ciclo sin éxito, un cambio en las opciones disponibles o la decisión de dejar el tratamiento pueden conllevar una sensación de pérdida. La HFEA aborda el apoyo cuando el tratamiento no ha funcionado y la importancia de darse tiempo para considerar los siguientes pasos. Esto no significa que todo el mundo viva el mismo duelo ni que deba seguir unos plazos emocionales determinados. [4]
Puede estar viviendo un duelo por el futuro que había imaginado, por la experiencia del tratamiento o por algo más difícil de nombrar. Es posible que otras personas no lo comprendan porque la pérdida no es visible para ellas. Puede explicar lo que significa para usted sin tener que encajarlo en una categoría conocida. El apoyo no debe apresurarle a aceptar la situación, iniciar otro ciclo o elegir un camino alternativo antes de que haya tenido espacio para considerar qué desea realmente.
En la pareja, afrontar la situación de forma distinta no significa que importe menos
Una persona puede querer hablar a menudo, mientras que la otra necesita momentos en los que la fertilidad no sea el tema principal. Pueden reaccionar de forma distinta ante la información, las preguntas de la familia o las decisiones sobre continuar la atención. Son posibles situaciones de pareja que conviene explorar, no pruebas de que una persona esté afrontando la situación correctamente y la otra no. Pregúntense qué necesita cada uno, en lugar de dar por hecho que sentimientos similares deben expresarse de la misma manera.
Una conversación práctica puede ayudar a distinguir el apoyo emocional de la toma de decisiones médicas. Por ejemplo, pueden acordar cómo compartir la información de las citas y cuándo dejar de hablar del tema por un tiempo. El apoyo psicológico individual y el apoyo conjunto pueden tener objetivos diferentes. Ningún profesional debe diagnosticar a una persona basándose únicamente en el relato de su pareja, ni asumir que la disposición de un adulto a continuar el tratamiento obliga al otro a estar de acuerdo.
El trabajo, la familia y las situaciones sociales pueden añadir presión
Quizá quiera ayuda para decidir qué decir en el trabajo, cómo responder a las preguntas sobre tener hijos o si asistir a un encuentro que le resulta difícil. Puede hablar de estas decisiones sin que le indiquen que se aparte de todo o que revele más de lo que desea. Considere qué información es necesaria para organizar los aspectos prácticos y qué prefiere mantener en privado.
Una forma de establecer un límite puede ser explicar que compartirá las novedades cuando se sienta preparado, en lugar de dar información continuamente. Ese límite no garantiza que los demás reaccionen bien, pero puede dejar clara su preferencia. Si las cuestiones económicas o laborales influyen en sus decisiones, busque por separado el asesoramiento práctico adecuado. Un terapeuta puede ayudarle a reflexionar sin atribuirse conocimientos jurídicos, financieros o sobre tratamientos de fertilidad que queden fuera de su función.
Las dificultades de fertilidad pueden afectar a varias personas de distintas maneras
Evite dar por hecho que solo las mujeres experimentan malestar relacionado con la fertilidad o que todas las personas tienen una relación heterosexual. La OMS señala que la atención en fertilidad puede ser relevante para parejas, personas sin pareja y personas con distintas circunstancias médicas y reproductivas. Las cuestiones emocionales deben abordarse según la situación individual, no según una idea preestablecida de cómo se forman las familias. [1]
Puede que quiera hablar de expectativas culturales, identidad, concepción mediante donación o de un futuro diferente al que había planeado. El profesional debe escuchar sin hacer suposiciones sobre el camino que debería elegir. No tiene que justificar su relación, su orientación sexual ni su decisión sobre tener hijos para recibir un apoyo respetuoso. Al elegir con quién hablar de cuestiones delicadas, pregunte por su experiencia en los temas que le afectan.
Cuándo el malestar puede requerir una evaluación de salud mental
Las emociones intensas no constituyen automáticamente una depresión o un trastorno de ansiedad. Sin embargo, la pérdida persistente de la capacidad de disfrutar, la preocupación intensa, las dificultades para desenvolverse en la vida diaria o los pensamientos de autolesión merecen atención profesional. Que exista un motivo comprensible para el malestar no significa que deba afrontarlo sin ayuda. Las guías sobre depresión y ansiedad explican patrones más amplios sin determinar su diagnóstico.
Explique cómo afectan los síntomas al sueño, al trabajo, a las relaciones y a las actividades cotidianas, y si ha tenido dificultades similares antes. Informe al profesional clínico sobre cualquier tratamiento de fertilidad que esté recibiendo y sobre otros medicamentos que tome. Una evaluación de salud mental puede considerar el conjunto de la situación, mientras que el equipo de fertilidad sigue siendo responsable de la atención médica reproductiva. Si existe un peligro inmediato o no puede mantenerse a salvo, recurra a los servicios de emergencia de su zona en lugar de esperar a una cita ordinaria de apoyo psicológico.
El apoyo emocional puede ser útil antes, durante o después del tratamiento
La información del NHS sobre fecundación in vitro (FIV) describe el apoyo psicológico como una opción disponible a lo largo del tratamiento, no solo después de un resultado desfavorable. Las recomendaciones de la HFEA también describen el apoyo profesional y el de otras personas con experiencias similares. Son opciones que puede explorar, no una obligación de compartir experiencias personales en un grupo ni una promesa de que un mismo formato sea adecuado para todo el mundo. [3,5]
Pregunte si el profesional trabaja con la cuestión que más le afecta: incertidumbre, duelo, toma de decisiones, tensiones de pareja o un trastorno de salud mental ya diagnosticado. La guía de apoyo psicológico en fertilidad explica estas diferencias. El apoyo puede centrarse en una cuestión actual, y su valor no debe medirse por si finalmente logra un embarazo o decide continuar el tratamiento médico.
Para una primera conversación no hace falta contar toda su historia en internet
Puede empezar con una breve descripción de lo que le resulta difícil y de aquello para lo que le gustaría recibir ayuda. Reserve los informes médicos y los datos sensibles para un canal clínico adecuado. La página de preparación para la evaluación contiene preguntas orientativas opcionales, sin puntuación; no es una prueba diagnóstica de fertilidad ni de salud mental. No es necesario completar una hoja de trabajo para solicitar apoyo.
Una evaluación en VAYEMA puede aclarar las cuestiones psicológicas y si lo más adecuado es un profesional de apoyo psicológico con experiencia en fertilidad, otro profesional clínico o un servicio externo. Deben confirmarse la disponibilidad y el alcance de la atención. La recomendación debe explicar los aspectos prácticos, los costes y el seguimiento, sin presionarle para elegir un paquete de tratamiento o tomar una decisión reproductiva concreta antes de que se hayan comprendido sus necesidades.
Preguntas frecuentes sobre el malestar relacionado con la fertilidad
¿Sentir mucho estrés significa que he causado el fracaso de un ciclo?
No se puede llegar a esa conclusión. Las recomendaciones de la HFEA no respaldan la afirmación de que un mayor nivel de estrés reduzca las probabilidades de tener un bebé mediante un tratamiento de fertilidad. La atención emocional tiene valor para su bienestar; no es una prueba de si puede lograr la actitud mental adecuada para un embarazo. [3]
¿Puedo necesitar apoyo psicológico antes de empezar un tratamiento de fertilidad?
Sí. Puede buscar apoyo mientras considera sus opciones, afronta la incertidumbre o decide si el tratamiento es adecuado para usted. No necesita haber pasado por un ciclo sin éxito ni tener un diagnóstico de depresión. El objetivo puede ser explorar dudas y emociones, en lugar de prepararle para una decisión ya fijada.
¿Qué ocurre si mi pareja parece menos afectada que yo?
Las distintas formas de expresar las emociones no muestran por sí solas cuánto le importa la situación a una persona. Hablen del apoyo que necesita cada uno y de dónde surgen los malentendidos. Una conversación conjunta puede ser útil cuando resulte apropiada, pero no se debe exigir a ninguna de las dos personas que reaccione de forma idéntica o que cuente todo delante de la otra.
¿Querer dejar el tratamiento es una señal de que me he rendido?
Es una decisión que debe abordarse teniendo en cuenta su información médica, sus preferencias y sus circunstancias, no un fracaso moral. El apoyo emocional puede ayudarle a reflexionar sin presión. El profesional médico de fertilidad sigue siendo responsable de explicar las opciones médicas; un profesional de apoyo psicológico no debe decidir si usted tiene que continuar. [4]
¿Puedo sentir malestar aunque ya tenga un hijo?
Sí. Tener hijos no determina lo que una nueva dificultad de fertilidad significa para usted. Puede hablar de su experiencia actual sin compararla con la situación de otra persona ni sentirse obligado a restarle importancia. La evaluación debe centrarse en sus propias necesidades y en el apoyo que podría ayudarle.
¿Cómo puedo saber si se trata de depresión?
Un profesional tiene en cuenta la persistencia, los síntomas, el funcionamiento cotidiano, los antecedentes y la seguridad, en lugar de basarse en una sola emoción o un acontecimiento estresante. No necesita resolver esa duda por su cuenta. Solicite una evaluación cuando su vida se vea afectada y busque ayuda urgente si no puede mantenerse a salvo.
Recursos y referencias
[1] OMS: infertilidad y su impacto en la salud y la sociedad
[2] ESHRE: atención psicosocial en infertilidad y reproducción médicamente asistida
[3] HFEA: apoyo emocional y evidencia sobre el estrés
[4] HFEA: cómo afrontar que el tratamiento de fertilidad no funcione