La entrevista motivacional, conocida como MI por sus siglas en inglés, es una forma colaborativa de conversar sobre el cambio. Ayuda a la persona a explorar qué le importa, comprender sus sentimientos contradictorios y considerar sus propias razones para tomar un rumbo diferente. La conversación está guiada, pero no se trata de recurrir a la confrontación, la vergüenza o la manipulación para lograr que la persona acepte una propuesta.
No es necesario acudir con la certeza de querer cambiar. Desear los beneficios de una conducta y, al mismo tiempo, preocuparse por sus consecuencias es un motivo habitual para buscar ayuda. La entrevista motivacional ofrece un marco para hablar de esa tensión con honestidad, con el asesoramiento clínico pertinente y el apoyo práctico que se necesite.
¿Qué es la entrevista motivacional?
La Motivational Interviewing Network of Trainers describe la entrevista motivacional como un enfoque de comunicación que favorece la autonomía y se basa en las prioridades de la propia persona. El profesional aporta sus conocimientos, mientras que usted aporta el conocimiento de su propia vida. No es una técnica para conseguir que alguien diga lo que el profesional quiere oír. MINT: comprender la entrevista motivacional.
La entrevista motivacional se utiliza en la atención a problemas relacionados con el consumo de sustancias y en otros ámbitos vinculados a las conductas de salud. Puede formar parte de una evaluación, de una intervención breve o de un programa de tratamiento más prolongado. El profesional debe explicar qué función cumple en ese servicio concreto, en lugar de dar a entender que una sola conversación constituye un tratamiento completo para cualquier problema.
Por qué importa la ambivalencia
Una persona puede querer reducir su consumo de alcohol, pero temer perder su principal forma de relajarse o relacionarse. Otra puede querer mejorar su salud y, a la vez, dudar de que un nuevo intento vaya a funcionar. Esto no indica necesariamente falta de sinceridad o de carácter. Son aspectos importantes del problema que una conversación útil debe tratar de comprender.
La entrevista motivacional no exige descartar los beneficios que la persona percibe en una conducta. Permite explorar qué le aporta, qué costes tiene y qué deberían ofrecer las alternativas. Un plan cobra más sentido cuando aborda las razones de las dudas, en vez de limitarse a repetir riesgos que la persona ya conoce.
¿Cómo se desarrolla una conversación de entrevista motivacional?
SAMHSA describe cuatro procesos relacionados: establecer una relación de trabajo, acordar un foco, explorar las razones de la persona para cambiar y planificar cuando sea oportuno. La conversación puede avanzar y volver entre estos procesos. La planificación no es necesariamente el primer paso, sobre todo cuando el propio objetivo aún no está claro. Guía de SAMHSA sobre entrevista motivacional.
El profesional puede formular preguntas abiertas, devolverle lo que ha entendido y resumir las distintas prioridades que usted ha expresado. Usted puede corregir ese resumen. La finalidad no es interrogarle ni obtener una sucesión de respuestas afirmativas, sino lograr que la conversación refleje su situación con suficiente precisión para ayudarle a tomar una decisión útil.
La información sigue siendo importante. El profesional puede explicar un riesgo para la salud, comentar las opciones de tratamiento o recomendar atención urgente. Respetar la autonomía no significa omitir información relevante. Significa explicar las recomendaciones y reconocer su punto de vista, en lugar de sustituir la conversación por la autoridad profesional.
Un ejemplo: desear el cambio y temerlo
Imagine que beber alcohol por la noche ha empezado a afectar a sus mañanas. Le preocupa su concentración en el trabajo, pero el alcohol también marca el final de una jornada estresante. Una respuesta simplista sería decirle que deje de poner excusas. Una conversación más útil podría explorar tanto el deseo de tener mayor claridad mental por la mañana como la necesidad de encontrar una forma viable de desconectar.
Puede descubrir que el objetivo inmediato es una evaluación adecuada del consumo de alcohol y del sueño, en lugar de prometer que lo resolverá todo sin ayuda. El siguiente paso podría consistir en hablar del riesgo médico e identificar apoyos para afrontar la transición estresante al terminar la jornada laboral. El plan debe surgir de la conversación, no de un guion diseñado para lograr que la persona acate las indicaciones.
Este ejemplo no es una recomendación para modificar el consumo de alcohol sin asesoramiento médico. Si existe la posibilidad de dependencia física, reducir o dejar el consumo puede requerir un plan clínico. La motivación no elimina el riesgo de abstinencia.
¿Qué muestra la evidencia?
Un ensayo aleatorizado realizado en varios centros, con 423 personas que iniciaban un tratamiento por consumo de sustancias en servicios comunitarios, estudió la incorporación de la entrevista motivacional a la evaluación inicial. Encontró una mayor permanencia en el tratamiento durante la fase inicial en el grupo de entrevista motivacional, pero ninguna ventaja significativa en los resultados relativos al consumo de sustancias en los seguimientos publicados. La participación en el tratamiento y la reducción del consumo de sustancias son resultados distintos, y ambos deben describirse con precisión. Consulte el estudio original de efectividad.
SAMHSA incluye la entrevista motivacional en su guía para reforzar la motivación en el tratamiento del consumo de sustancias. Su utilidad depende de cómo se aplique, del contexto y del resultado que se busque. Una conversación respetuosa puede ayudar a la persona a implicarse, pero no demuestra por sí sola que se hayan atendido todas sus necesidades médicas, psicológicas y sociales.
Pregunte qué espera conseguir el servicio con la entrevista motivacional y cómo evaluará el progreso. Afirmar que un enfoque se basa en la evidencia debe ir acompañado de una explicación de su aplicación concreta. No debe convertirse en la promesa de que siempre se puede convencer a una persona reticente, ni en la idea de que las dificultades persistentes se deben a una motivación insuficiente.
MI, MET y TCC: funciones relacionadas, pero distintas
La terapia de mejora motivacional, o MET por sus siglas en inglés, utiliza principios motivacionales en una intervención más estructurada de evaluación y devolución de resultados. La entrevista motivacional es el enfoque de comunicación más amplio. Los términos están relacionados, pero no deben utilizarse como si cualquier conversación de entrevista motivacional constituyera un programa completo de MET.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) y el trabajo de prevención de recaídas pueden ayudar a desarrollar habilidades para manejar situaciones de alto riesgo y afrontar los retrocesos. La entrevista motivacional puede ayudar a aclarar si se desea cambiar y por qué, mientras que el tratamiento basado en habilidades aborda cómo hacerlo. Ambas intervenciones pueden resultar beneficiosas dentro de un plan coordinado.
El tratamiento médico, la ayuda práctica y el apoyo a la recuperación que la persona elija pueden ser igualmente importantes. La guía de tratamiento del consumo de alcohol y la guía de tratamiento del consumo de opioides explican por qué la atención debe adaptarse a la sustancia y a las necesidades individuales.
La seguridad no puede esperar a que la persona se sienta completamente preparada
La abstinencia de alcohol puede ser peligrosa cuando una persona con dependencia física deja de beber de forma brusca. NIAAA aconseja buscar ayuda médica para planificar un cambio seguro tras un consumo elevado y prolongado de alcohol. Por ello, una decisión tomada en terapia debe vincularse a una evaluación adecuada, y no a una indicación de dejar de beber inmediatamente sin apoyo.NIAAA: planificar cambios en el consumo de alcohol.
Otras necesidades urgentes, como una posible sobredosis, un deterioro grave o la imposibilidad de mantenerse a salvo, requieren atención inmediata en los servicios de su zona. Nadie debería tener que completar un programa motivacional antes de recibir ayuda médica esencial. Nuestra guía sobre abstinencia y deprescripción explica por qué la planificación médica es una cuestión distinta de la fuerza de voluntad.
Cuando otra persona está preocupada
Los familiares pueden esperar que un profesional convenza a su ser querido para que acepte tratamiento. La entrevista motivacional no garantiza ese resultado. La autonomía de la persona sigue siendo importante, y el familiar preocupado puede necesitar también su propio apoyo. Un servicio adecuado debe dejar claro de quién son los objetivos que se están abordando y a quién está atendiendo el profesional.
Para quienes ofrecen apoyo, CRAFT es un enfoque diferente que merece la pena conocer. Ninguno de los dos métodos hace que un adulto sea responsable de controlar a otro. Cuando hay violencia, coacción o riesgo para menores, las medidas de protección y la planificación individual de la seguridad tienen prioridad sobre los ejercicios de comunicación.
Barreras prácticas y un plan realista
Una persona puede estar preparada para cambiar, pero no disponer de transporte, no poder pagar las citas o no encontrar un lugar privado para hablar. El dolor, la falta de una vivienda estable y las responsabilidades de cuidado también pueden limitar lo que es posible. Son dificultades prácticas, no simplemente creencias que haya que cuestionar. El plan debe identificar ayudas para superar esas barreras, en lugar de interpretarlas como falta de compromiso.
Cuando se acuerde un siguiente paso, concrételo lo suficiente para que quede claro qué se va a organizar, quién se encargará y cuándo se revisará el progreso. Hable de qué ocurrirá si el plan no funciona. Debe seguir siendo posible volver a buscar apoyo sin tener que presentar un relato de éxito sin dificultades.
Preguntas frecuentes
¿Es la entrevista motivacional una forma de persuasión?
Su propósito es favorecer una decisión informada y con sentido para la persona, no presionarla para que dé una respuesta predeterminada. El profesional puede ofrecer recomendaciones claras, especialmente sobre los riesgos para la salud, sin dejar de reconocer su derecho a preguntar, discrepar y comprender las alternativas.
¿Debo estar preparado para cambiar antes de acudir?
No. La ambivalencia puede ser un punto de partida útil. Puede hablar de lo que le preocupa y de lo que dificulta el cambio sin fingir que ya ha tomado una decisión definitiva. Aun así, las necesidades médicas o de seguridad inmediatas deben evaluarse, no posponerse hasta que se sienta completamente preparado.
¿La entrevista motivacional solo se utiliza para las adicciones?
No. Se utiliza en distintos ámbitos de la salud y del cambio de conducta. Sin embargo, tener experiencia en entrevista motivacional no demuestra competencia para tratar cualquier problema de salud subyacente. Pregunte por las cualificaciones del profesional y por cómo se vincula la conversación con una atención adecuada al motivo de su consulta.
¿Cuántas citas requiere la entrevista motivacional?
Puede utilizarse de forma breve o integrarse en un programa más prolongado. El número de citas depende de su finalidad y del conjunto de necesidades de la persona. Pregunte si le ofrecen una intervención independiente, una evaluación basada en los principios de la entrevista motivacional o un tratamiento continuado que incluye otros métodos.
¿Y si ya he intentado cambiar antes?
Los intentos anteriores pueden aportar información útil sobre lo que ayudó, lo que resultó difícil y los apoyos que faltaron. No demuestran que un nuevo intento carezca de sentido. Una conversación constructiva debe ir más allá de la motivación y tener en cuenta las necesidades médicas, las habilidades de afrontamiento y las circunstancias prácticas.
¿Puede utilizarse la entrevista motivacional junto con la medicación?
Sí, puede favorecer el diálogo y la participación en un plan que incluya un tratamiento prescrito. No debe utilizarse para retrasar una medicación indicada ni para presionar a alguien para que la deje. Las dudas sobre los medicamentos deben abordarse en una conversación informada con el profesional que los prescribe.
¿Cómo puedo saber si el profesional tiene la formación adecuada?
Pregunte por sus cualificaciones profesionales pertinentes, su formación en entrevista motivacional, su práctica supervisada y la evaluación que recibe sobre su trabajo. Un certificado de un curso breve no basta por sí solo para valorar la competencia clínica. También debe recibir información clara sobre la confidencialidad, los honorarios, la finalidad de las sesiones y cómo plantear dudas o inquietudes.
Cómo iniciar la conversación
Puede empezar por una pregunta, en lugar de por un compromiso: qué le preocupa, qué valora y qué haría que el apoyo le resultara útil. Una evaluación inicial puede considerar estas prioridades junto con las necesidades de salud y seguridad antes de acordar los siguientes pasos adecuados.
Fuentes y lecturas complementarias
- MINT: principios de la entrevista motivacional.
- SAMHSA TIP 35: la entrevista motivacional como estilo de asesoramiento terapéutico.
- Ensayo en varios centros sobre la entrevista motivacional al inicio del tratamiento por consumo de sustancias.
- NIAAA: considerar el cambio y la seguridad ante la abstinencia.
Trastornos y dificultades relacionados
Estos enlaces explican el contexto más amplio de la atención. No suponen una recomendación de que este enfoque sea adecuado para todas las personas con esta afección. Consulte la guía de tratamiento de la afección para conocer las alternativas y el papel de la evaluación clínica.