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Orientación interactiva para solicitar ayuda urgente, sin puntuación de riesgo
Posible delirium
Seleccione la situación que corresponda para consultar cómo solicitar ayuda directa. No espere a completar las preguntas. Esta herramienta orienta sobre cómo pedir ayuda; no es una evaluación clínica de seguridad, una prueba diagnóstica ni una predicción de daños futuros.
La confusión o la atención han cambiado de forma repentina
Contacte ahora con los servicios de emergencias médicas. No traslade a la persona en su vehículo si su estado hace que no sea seguro; siga las indicaciones de los profesionales.
La persona ya tiene demencia u otro diagnóstico
Un cambio repentino sigue requiriendo una evaluación médica urgente. No dé por hecho que se trata simplemente de la progresión de la enfermedad que ya presenta.
Estoy con la persona mientras llega la ayuda
Si es seguro, permanezca cerca, hable con calma y utilice frases cortas. Evite someter a la persona a pruebas repetidas o discutir con ella; facilite la información sobre su medicación directamente al equipo médico.
Estas opciones no permiten determinar si alguien está a salvo ni si es seguro esperar. Recibir ayuda no depende de completar nada. Esta herramienta no envía respuestas, datos de contacto ni alertas; contacte directamente con el servicio adecuado.
Orientación profesional de referencia. Esta fuente no avala a VAYEMA ni valida esta herramienta de orientación para solicitar ayuda.
La evaluación médica urgente tiene prioridad sobre el cribado o la preparación
La confusión repentina puede tener causas graves, como una enfermedad aguda, problemas neurológicos, efectos de la medicación u otras alteraciones fisiológicas. La persona necesita una evaluación médica, no una decisión familiar basada en una lista de comprobación de una web. Aunque los síntomas parezcan mejorar brevemente, el problema subyacente puede persistir. No espere a una cita ordinaria de psicología ni a que aparezca un número determinado de síntomas para solicitar la ayuda adecuada. [1]
El primer mensaje puede ser sencillo y claro: se ha producido un cambio repentino respecto al estado mental habitual de la persona, cuándo comenzó y cualquier problema físico asociado. El servicio que atienda la solicitud puede indicar los siguientes pasos. No necesita un diagnóstico confirmado de delirium ni un formulario cumplimentado. Esta página ofrece información de contexto y no puede examinar ni monitorizar a la persona, ni realizar un triaje de urgencias.
Qué evalúan los profesionales ante la sospecha de delirium
El profesional busca cambios recientes en la atención, la conciencia, la cognición, la percepción o la conducta, y valora si fluctúan. También evalúa la salud física y las posibles causas. La persona puede estar inquieta y agitada, o tranquila y más somnolienta de lo habitual. Esta última presentación puede pasar inadvertida cuando se asocia el delirium únicamente con alteraciones evidentes de la conducta. El cambio respecto al estado habitual es especialmente importante. [2]
Describa lo que observa sin intentar interpretar cada síntoma. Puede ser relevante que la persona interactúe menos, tenga dificultad para seguir una conversación, presente una desorientación nueva o haya cambiado su nivel de actividad. Responder correctamente a una pregunta conocida no descarta el delirium. Someter a la persona a pruebas repetidas en casa es innecesario y puede aumentar su malestar sin resolver la cuestión médica.
Puede ser útil saber cuándo estuvo por última vez en su estado habitual y cuándo comenzaron los cambios
Saber cuándo fue la última vez que la persona actuó o se comunicó como de costumbre puede ayudar al equipo que la atienda a entender el inicio del cuadro. Indique si el cambio fue repentino, si apareció después de una enfermedad o un procedimiento, o si ha variado a lo largo del día. La información aproximada resulta útil cuando no se conocen las horas exactas. Es mejor señalar lo que no se sabe con certeza que ofrecer un relato aparentemente preciso basado en suposiciones. [2]
No retrase la llamada para contactar con todos los familiares o reconstruir el día completo. Puede transmitir primero la información que tenga a mano y completarla después. El profesional puede decidir qué detalles son más importantes. Una hoja de preparación nunca debe interferir con velar por la seguridad de la persona, seguir las instrucciones de emergencias o realizar las gestiones necesarias para la evaluación médica.
Describa el estado habitual, incluido cualquier diagnóstico previo de demencia
El profesional sanitario necesita saber cómo suele comunicarse la persona, cómo es su memoria, cómo se mueve y cómo realiza las actividades cotidianas. La demencia o las diferencias previas en el aprendizaje o la comunicación pueden influir en ese estado habitual, pero no bastan para explicar un cambio agudo. El delirium puede aparecer en una persona que ya tiene demencia. NICE recomienda abordar primero la sospecha de delirium cuando resulta difícil distinguir entre ambos. [2]
Una persona cuidadora que la conozca bien puede explicar que normalmente conversa pero ahora está retraída, o que suele reconocer un lugar pero se ha desorientado de repente. Esta información complementa la exploración y la evaluación clínica. No debe utilizarse para argumentar que no hace falta tratamiento porque ya existían algunas dificultades de memoria.
Los antecedentes médicos, la medicación y el consumo de sustancias forman parte de la información para el equipo
El equipo que atienda a la persona puede necesitar información sobre síntomas recientes de infección, intervenciones quirúrgicas, caídas, dolor, disminución de la ingesta, medicamentos prescritos, intoxicación o posible abstinencia. Hay muchos factores que pueden contribuir, a veces más de uno. El tratamiento adecuado depende de la evaluación, no de atribuir una causa basándose en la edad o la conducta. La exploración y las pruebas pertinentes deben responder a la cuestión clínica. [2,3]
Lleve la información sobre la medicación actual o sus envases si los tiene a mano, pero no posponga la solicitud de ayuda para reunirlo todo. Explique con franqueza cualquier inicio o suspensión reciente de medicación, así como las dosis adicionales que se hayan tomado. No haga más cambios sin supervisión para intentar mejorar el estado de alerta. Si falta información, indíquelo. El equipo puede evaluar las necesidades inmediatas mientras decide cómo obtener más detalles de forma segura.
Las herramientas validadas apoyan el criterio profesional; no son pruebas para descartar riesgos en casa
NICE recomienda que un profesional sanitario o de atención social con la competencia necesaria utilice el 4AT cuando se detecten indicadores de delirium, y que se empleen otras herramientas adecuadas en los entornos de cuidados intensivos o de recuperación posoperatoria. El diagnóstico definitivo corresponde a un profesional sanitario con experiencia pertinente. La elección de la herramienta y su interpretación dependen del contexto, y la evaluación incluye tanto las causas médicas como el cambio cognitivo observado. [2]
Esta página no reproduce esos instrumentos ni calcula la probabilidad de delirium. Una puntuación baja en una versión informal en línea no demostraría que un cambio repentino es inofensivo. Tampoco una puntuación alta indicaría a una familia qué medicamento debe administrar. El siguiente paso seguro es una evaluación médica directa, no otra prueba destinada a decidir si se puede retrasar la ayuda.
Explique al equipo las necesidades sensoriales y de comunicación
La audición, la visión, el idioma y la forma habitual de comunicarse pueden influir en cómo responde la persona a las preguntas. El equipo necesita distinguir estos factores de un cambio nuevo, teniendo en cuenta que ambos pueden estar presentes. Las ayudas que utiliza habitualmente y la información sobre cómo se comunica pueden facilitar la comprensión de la evaluación y la atención. No eliminan la necesidad de investigar los síntomas agudos. [2]
Cuando sea seguro y viable, facilite las gafas o los audífonos e indique si se necesita un intérprete o alguna medida de accesibilidad. Utilice frases cortas y tranquilas en lugar de abrumar a la persona con preguntas repetidas. Siga las indicaciones del servicio que la atienda. El objetivo es facilitar la comunicación y reducir el malestar evitable, no demostrar que la persona puede superar una prueba si se le dan suficientes pistas.
Las observaciones de la familia pueden ser valiosas sin hacerla responsable del diagnóstico
Una persona cercana puede detectar fluctuaciones que no sean visibles durante una interacción breve con un profesional. Comunique estas observaciones con claridad, incluidos los cambios en el apetito, el movimiento, el sueño o la participación en las actividades y relaciones habituales. El equipo médico puede integrarlas con la exploración y el resto de la información. La función del familiar es comunicar lo que sabe, no identificar la causa ni elegir el tratamiento por su cuenta. [2]
Evite discutir con la persona sobre lo que dice cuando está confusa o intentar sujetarla o sedarla por su cuenta. Si la situación no es segura, explíqueselo a los servicios de emergencias. Más adelante, el apoyo a la familia puede ayudar a comprender la experiencia y las necesidades durante la recuperación. Esto es distinto de la tarea médica inmediata de evaluar y tratar el cambio agudo.
Qué debe aclarar la evaluación sobre los siguientes pasos
Pregunte qué posibles causas se están investigando, qué tratamiento o vigilancia se necesita y quién se encargará. Puede persistir cierta incertidumbre mientras comienza la atención urgente. El equipo debe explicar cómo se revisarán los cambios y qué información sería útil. La guía de tratamiento describe la atención médica dirigida a la causa y las medidas de apoyo, sin ofrecer un protocolo de manejo en casa. [2,3]
Si los síntomas persisten, puede ser necesaria una nueva evaluación y un seguimiento. Antes de un traslado entre servicios, aclare la medicación, las pruebas pendientes y con quién contactar si reaparece la confusión. La coordinación de la atención puede facilitar más adelante las gestiones prácticas acordadas, pero no sustituye la supervisión médica ni ofrece una garantía de seguridad clínica.
Utilice las notas solo después de haber solicitado ayuda y manténgalas privadas
La herramienta de preparación no tiene puntuación, umbral diagnóstico ni recomendaciones sobre el entorno asistencial adecuado. No se supervisa nada de lo que se introduce ni se envía automáticamente a VAYEMA. Si descarga un archivo de forma opcional, este permanece en su dispositivo. Anote solo la información útil para el equipo que atenderá a la persona y evite los datos identificativos innecesarios. También puede explicar la situación verbalmente; no se requiere ningún formulario para justificar una atención médica urgente.
La consulta sobre evaluación ordinaria de VAYEMA no es un servicio de urgencias para el delirium. La guía para comprender el delirium es informativa, y la guía sobre problemas de memoria aborda cuestiones diferentes. La confusión repentina o la alteración de la conciencia deben evaluarse directamente a través de los servicios médicos locales adecuados, sin esperar a una cita programada ni a otro resultado en línea.
Preguntas frecuentes sobre la evaluación del delirium
¿Debo completar la hoja de preparación antes de pedir ayuda?
No. Contacte primero con los servicios médicos de urgencias o de emergencias adecuados. La confusión repentina puede tener causas graves y no hace falta un diagnóstico confirmado para solicitar ayuda. Las preguntas solo pueden servir después como apoyo para transmitir información al equipo, y deben omitirse siempre que escribir retrase la atención o distraiga de ella.
¿Es esta la prueba 4AT para el delirium?
No. No reproduce un instrumento clínico validado ni calcula una puntuación. Las herramientas profesionales apoyan la evaluación realizada por profesionales competentes y no sustituyen el estudio de las causas médicas. Esta página contiene únicamente orientaciones prácticas y no puede determinar que la persona esté a salvo ni establecer el tratamiento.
¿Qué información es más útil para el equipo médico?
Explique qué ha cambiado, cuándo estuvo la persona por última vez en su estado habitual, cómo se desenvuelve normalmente y cualquier síntoma físico o cambio en la medicación que conozca. Facilite la información que tenga a mano e indique lo que no sabe con certeza. No retrase la solicitud de ayuda para intentar elaborar una historia completa o reunir todos los informes.
¿Puede una persona tener delirium aunque responda correctamente a una pregunta?
Sí. Los síntomas pueden fluctuar y afectar a distintas capacidades. Una respuesta correcta o una conversación más clara no descartan el delirium ni sus causas. Comunique al equipo médico el conjunto de cambios observados, en lugar de someter a la persona a pruebas repetidas o decidir que no necesita evaluación.
¿Un diagnóstico previo de demencia cambia la urgencia?
Un cambio repentino sigue requiriendo atención médica inmediata. El delirium puede aparecer en una persona que ya tiene demencia, y la información sobre su funcionamiento habitual ayuda a identificar la diferencia. No dé por hecho que la nueva confusión es la progresión normal de la enfermedad ni espere a la siguiente revisión programada de la demencia.
¿Introducir un síntoma grave enviará una alerta a VAYEMA?
No. La herramienta no transmite ni supervisa los datos introducidos. Si hay un problema urgente, contacte directamente con el servicio médico o de emergencias adecuado. Una nota guardada no es una derivación, una reserva de cita ni una evaluación clínica, y ningún resultado en línea puede justificar que se espere.
Recursos y referencias
[1] NHS: ayuda médica inmediata ante la confusión repentina
[2] NICE CG103: herramientas de evaluación y diagnóstico del delirium